El seminario de los miércoles

Marzo 26th, 2015

El Seminario de Cocina de los miércoles de Otoño está dirigido a  aquellas personas que desean pensar su Alimentación sintiéndose protagonistas de sus elecciones. Enseña habilidades y recursos en la Cocina para lograr una Alimentación saludable tomando en cuenta el gusto, las apetencias y las necesidades de cada persona en particular, para aventurarse en compañía a la exploración de saberes y sabores compartidos en grupo.

Estamos habituados a escuchar las voces de la publicidad, de los “especialistas”. La industria “achata” el gusto, en su intento globalizador. Entraremos en diálogo con el propio gusto, escuchando a nuestro propio cuerpo, a nuestra propia cultura y sus tradiciones. Estudiaremos el legado familiar y los ritos y costumbres, sintiendo y percibiendo el afecto que circula con cada alimento y con cada encuentro en torno a una mesa.

En este Seminario buscaremos recetas que nos satisfagan, prepararemos alimentos, cocinaremos en grupo y compartiremos el fruto de nuestras manos.

Como ingredientes, daremos prioridad a las frutas, a las verduras y hortalizas y a las legumbres. También probaremos algunas recetas dulces que nos dan alegría.

Ilustración tomada de Pinterest http://www.swallowtailgardenseeds.com/assets/eggplant-solanum-melongena-vegetable-1700s.jpg

Eggplant - Solanum melongena- Purple Japanese Eggplant - circa 18th century

¿Alimentos sanos o alimentación saludable?.

Febrero 23rd, 2014

 

Hacen ya varios años que ocupo parte de mi tiempo en la construcción de un saber y una práctica que contemplan la Alimentación Humana como un tema que amerita ser abarcado en su total complejidad. Dieciocho años atrás me formé como Líder de la Liga de la Leche. Ya había pasado por la experiencia reconfortante de haber recibido ayuda y superado así una pequeña dificultad en la Lactancia, de las que aparecen en la mayoría de las mujeres, en este caso, siendo madre primeriza. Pude alimentar a mis dos hijos a pecho exclusivo durante los primeros meses de vida para luego incorporar paulatinamente a su dieta otros alimentos y considero a la Lactancia la vía regia para una alimentación saludable. Además, no hay sucedáneo de la leche materna que pueda igualarla. Ella está especialmente “diseñada” para cada bebé, modificando su composición según el momento de desarrollo del mismo, cubriendo de este modo sus necesidades nutricionales y adaptándose su volumen a la demanda del pequeño, mediante el simple estímulo de la succión. A mayor estímulo del bebé, mayor producción de alimento por parte de la mamá. He aquí el secreto. La alimentación es un tema vincular. Es imposible comprenderla si la separamos de los vínculos entre las personas. En la lactancia, mediante el contacto piel a piel se generan lazos de confianza y seguridad tanto en la madre como en su hijo o hija y se va construyendo un diálogo que incluye aspectos verbales y no verbales, lográndose así un desarrollo y crecimiento óptimos en el pequeño y la satisfacción en la madre por la entrega amorosa que puede ofrecer en un nuevo vínculo.

La leche materna es el primer alimento que recibimos al nacer, el cual constituye, indudablemente, un alimento de óptima calidad y es saludable en tanto reporta beneficios importantes para el desarrollo y crecimiento en salud. Alimenta, nutre e inmuniza al bebé protegiéndolo de contraer enfermedades. Envolviendo el pezón y succionando, el pequeño incorpora un alimento fluido a la temperatura adecuada.

  Nótese que en ningún momento me he referido a “alimento sano”, porque entiendo que de haber alimentos sanos, también habría “alimentos enfermos” y, ante todo, no es un atributo de los alimentos su salud o enfermedad, si bien es cierto que ellos pueden aportar a la salud o a la enfermedad de las personas. En dicho caso, hablamos de alimentos más o menos saludables para determinadas personas. La leche materna es el máximo exponente de alimento saludable para los primeros meses del bebé y los demás alimentos se ubicarían en relación con las personas y su singularidad, su raza, su cultura, los usos y las costumbres de los grupos humanos. Para nosotros los argentinos, la carne de vaca es considerada un alimento saludable siempre y cuando se lo ingiera en su justa medida, mientras que para una persona nacida en la India, la misma no reviste el carácter de alimento. Una persona vegetariana, convencida de determinados perjuicios que la carne vacuna podría provocar, por más argentina que sea, puede concebirla como poco saludable y considerar, más aún, insalubre su ingesta.

Mi mayor aspiración es contribuir a la construcción de vínculos saludables con la Alimentación. Con esto quiero decir que, aún pasada la etapa de lactantes, la alimentación siempre está relacionada con un/a otro/a y construir vínculos sanos con la alimentación es reconocerle su valor. Los alimentos no solo cumplen la función de nutrirnos mediante el aporte de energía, proteínas, lípidos, minerales, etc., sino que están cargados de significado en nuestro mundo donde los vínculos familiares y sociales son medulares. Aún en soledad, siempre el alimentarnos está relacionado con otros.

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Kiwicha o amaranto. Sugerencias para su uso en la alimentación

Mayo 11th, 2013

La kiwicha o amaranto es un pseudo-cereal riquísimo que fue prohibido por los conquistadores españoles porque los pueblos originarios lo consideraban un alimento sagrado.

Les sugiero que comiencen a incorporarlo a sus dietas. Es aconsejable lavar la kiwicha utilizando para colarla un tamiz bien fino o un paño viejo limpio. Se la hierve unos minutos en agua y se la cuela. Se la puede incorporar en ensaladas, guisos, sopas o utilizar como relleno de empanadas mezclándola con puerro, cebollita, morrón o la verdurita que se desee saltadita en un poco de aceite de oliva o girasol, pasas de uva remojadas,  etc.

Enfermedad celíaca

Marzo 10th, 2013

Queridos amigos de Primer Alimento:

En el día de ayer concurrí a una reunión de la Asociación Celíaca Argentina en el Hospital de Clínicas. Allí pude aprender bastante acerca de aquellas cuestiones que tenemos que tener en cuenta a la hora de cocinar para una persona celíaca. Me interesa particularmente adentrarme en el tema porque es muy importante que todas las personas tengamos acceso a una alimentación apropiada y rica, desde todos los puntos de vista. Así que empezaré a aventurarme por los caminos sin TACC para poder ofrecer a quienes lo necesitan alimentos apetecibles y saludables.

Aprendiendo sobre enfermedad celíaca

Octubre 16th, 2012

Queridos amigos de Primer Alimento:

He escuchado a muchas personas adultas contar que tienen la creencia de que la harina de trigo les causa malestares digestivos. Algunas de ellas, inclusive, se han hecho análisis para determinar si padecen enfermedad celíaca llegando al resultado negativo. Sin embargo, han hecho la opción de dejar de comer harina de trigo y vienen notando mayor bienestar. A raíz del pedido de una amiga, quien me preguntó si podría prepararle un budín dulce de los que yo hago pero con otra harina, comencé a investigar la cocina libre de trigo, avena, cebada y centeno. Es por eso que he incluido el budín de naranjas, canela y jengibre libre de TACC. a mi oferta de budines dulces a la venta. De a poco comenzaré a incluir nuevos gustos, para contribuir así a la alimentación de una población de personas con o sin enfermedad celíaca que se alimenta con alimentos libres de TACC

Taller con un grupo de profesionales de la Salud Mental

Junio 1st, 2012

En el día de ayer tuve la oportunidad de trabajar con un grupo de terapeutas de PIAFF. El tema: “Cocina y Vínculos”. Amasamos pan y pizzas. Compartimos conversaciones y saberes. Participamos de un encuentro muy rico.

Cocinar con niños en instituciones de la Salud. Una tarea que continuará en el año 2012

Enero 11th, 2012

Cocinar con los niños en instituciones de la salud

 

 …El hallazgo de un cuaderno de primer grado, forrado con papel araña azul fue el acceso impensado a la receta de los caramelos de dulce de leche. Aquel texto copiado por mi tía Teresa de niña,  fue el trampolín a la felicidad de los hermanos y primos porque con leche recién ordeñada sabrían a edén. No llevaban mucho tiempo. Las siestas eran largas. Para mí, esa sería la hora elegida en la soledad del silencio para jugar con cuanta receta apareciera ante mis ojos…

 

Con este relato presento el trabajo que vengo desarrollando en instituciones de la salud.

Un grupo de mesas en forma de “U” y la propuesta de amasar pan con los chicos. Van apareciendo en mi memoria el sol, las risas, las caras curiosas, el placer dibujado en las miradas, los oídos atentos y el milagro que se repite cada vez que enseño a pequeños y grandes a cocinar. Todavía no he encontrado un término que aluda a enseñar y aprender al unísono, pero creo que es hora de construirlo, de crearlo.

 

Me pregunto: ¿Por qué damos un taller de cocina en una jornada de salud de un hospital?

Viene a mí el recuerdo de cuando era niña y me enfermaba. Por aquellos tiempos, el reposo sería una suerte de remedio que se indicaba de inmediato. Era en ese descanso donde pasaban a escena mi abuela y la llave mágica al libre acceso a los juguetes exclusivos para momentos de enfermedad. Ella guardaba en cajas y cajones los juegos para esas ocasiones. Lala sabía que para curarse era indispensable contar con la cercanía de otros. Así aparecía en escena ella con su vaso de jugo de naranjas recién exprimidas… La alimentación, desde el pecho en adelante, es el puente más consistente y potente hacia los vínculos afectivos ricos, saludables y perdurables.

Cuando yo era niña no existía el sinnúmero de alimentos industriales envasados que seducen minuto tras minuto a grandes y chicos con costosas publicidades incentivando diariamente el “¿me compras?”. No podemos dejar de reconocer la ayuda que representa en ocasiones contar con algún alimento de este grupo para “salir del paso” cuando no contamos con tiempo para resolver una comida. El conflicto se presenta cuando ese aliado de la industria pasa a convertirse en amenaza para nuestra salud. Hoy en día se investigan los riesgos del abuso de los alimentos industrializados a corto, mediano y largo plazo.

La cocina es un sello de humanidad. La nuestra es la única especie que cocina. Con el dominio del fuego comenzaron a circular la cocina y los relatos.

En la medida que cocinamos en casa, damos protagonismo a los saberes, aromas y sabores que otras generaciones nos han legado. Cocinar es inscribir a nuestros hijos en el árbol de la vida de la familia. Significa dar un lugar en nuestra cotidianeidad a sus tíos, abuelos y bisabuelos, de quienes podemos también conocer su historia a través de la cocina.

Pensar la despensa, jugar con ellos participándolos de los procesos de la cocina, trayéndoles el campo a través de los relatos de cómo llegan hasta allí los ingredientes que conformarán nuestro alimento, es una práctica que ayuda a zanjar las distancias entre las diferentes etapas que hacen a la producción de alimentos. Entiendo importante que el niño tenga acceso a estos aprendizajes

afirmándose como co-creador del alimento. Ayudar a entender que “papas fritas” no significa “esa” marca que vende el mercado como única y mejor es introducir al niño en la diversidad de las expresiones educativas y culturales que se manifiestan en la cocina. Comprender que cada vez que comemos realizamos varias operaciones importantes en un solo acto: por ejemplo: seleccionamos e incorporamos en la libertad de elegir aquellos ingredientes que favorecen nuestro crecimiento en salud.

El sólo hecho de comer con otros, sin interferencia de imágenes y sonidos que alteren o impidan la circulación de los gestos, las palabras y los silencios permite crear lazos afectivos que promueven el desarrollo en salud. Es tan cierto que cuando comemos incorporamos nutrientes, como que cuando lo hacemos, introducimos también en nuestro propio cuerpo experiencias, sensaciones, ideas, gestos, historias y aprendizajes de una variedad exquisita.

¿Por qué no enseñaríamos entonces, a cocinar y compartir el alimento elaborado en grupo en un hospital?

Inés Biedma        10 de enero de 2012

 

Seminario de Panadería con el cocinero italiano Luca Zanchetti

Septiembre 9th, 2011

En el día de ayer, asistí al seminario que dio en la Argentina el cocinero italiano Luca Zanchetti durante su breve estadía en la Argentina.

Fue un placer conocer la manera en que él prepara la masa madre y elabora sus panes. Como siempre digo a cuantos pasan por mi cocina, “la mía es una de las múltiples formas de elaborar el pan” y siempre es bueno seguir aprendiendo de otros valiosos aportes en cocina. Me gustó su amor por las técnicas naturales de trabajo en la cocina, el tiempo de que dispone para respetar los procesos culinarios, su afán por investigar los orígenes de los procesos de fermentación y su idioma que hizo preciso que Ale tradujera.

Por qué cocinar con los chicos

Julio 17th, 2011

Por qué amasar con los chicos?

Inés Biedma.  inesbiedma@yahoo.com.ar

 

 

Los chicos, desde muy pequeños, disfrutan de tocar y manipular el barro, la arena húmeda,  o la masa que alguien les pueda ofrecer.

Sentir su humedad, su textura y notar poco a poco que la materia puede cobrar forma son parte del crecimiento de la mayoría de los niños. Al ser invitados por sus padres a construir castillos de arena o en el acto espontáneo de crear formas con barro, el desarrollo de la percepción y el juego infantil encuentran una vía regia.

Los niños observan sus pisadas en la arena, arcilla o barro y las comparan con las de otras personas e inclusive con aquellas de los animales. Así tejen historias acerca de quién habrá pisado ese mundo que hoy pisan, establecen relaciones de tamaño, fuerza y peso, al tiempo que registran sus propias huellas plantares o dactilares,  primeras exploraciones que hacen a su singularidad.

 

Por qué cocinar con los chicos?

 

Cuando invitamos a los chicos a participar de la elaboración del pan, estamos agregando a la lúdica tarea de amasar, el proceso de cocción a través del cual esa masa se transformará en alimento. La misma no será igual que otras con cuyo contacto jugaban por el simple placer de jugar, aprehendiendo un mundo con su percepción ávida de sensaciones. Cuando un niño cocina, la masa del juego ha de ajustarse a determinados procedimientos y pasos a seguir relacionados con: proporciones, sabores y características químicas de los ingredientes, etc. Necesitará de un adulto que encienda el fuego.

El fuego es la llama de la transformación.

El niño perseguirá junto con el adulto una finalidad o meta a alcanzar. El proceso será bueno para jugar, al tiempo que el resultado será bueno para comer.

Participar al chico del rico mundo de la alimentación es iniciarlo en la maravillosa aventura de elaborar con otros el alimento que será compartido en grupo.

 

Por qué comer en grupo?

 

Esta pregunta cabe en estos tiempos en los cuales el acto de comer se ha vuelto muchas veces solitario. Aún en los niños. Cuántas veces nos encontramos con chicos que comen solos frente a la televisión?.

La comida en grupo no solo estimula el acto generoso de compartir, sino que también  habilita e instruye al niño a incorporarse a la vida familiar, social y comunitaria de manera

que forme parte de la trama que lo contiene y reconoce.

Con el fuego nace la palabra.

La palabra es un don que nos humaniza dándonos acceso a una cultura que nos permite formar parte de una red invisible que nos sostiene.

 

Por qué hablar?

 

Para conocer el silencio

GLUP!

 

 

  • Sobre mí
    ¡Hola!. Mi nombre es Inés Biedma. Me dedico a difundir la enorme importancia de la Alimentación en la Salud dando talleres de Cocina para todas las edades en diversos ámbitos tanto educativos y asistenciales como domésticos. En tanto Psicóloga, valoro la infinita riqueza que los vínculos afectivos aportan al desarrollo de las personas. La circulación del alimento y de la palabra son el resultado del fuego que enciende la llama de la transformación volviéndonos compañeros al compartir el pan.
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