Pan enriquecido con aceitunas y nueces

Mayo 15th, 2015

 

Adaptación de una receta de las Hermanas de la Santa Cruz

 

Tomar un bol grande (1) y colocar allí 15 gr de levadura de cerveza fresca. Agregar 1 cucharadita de azúcar y aplastar la levadura con un tenedor para que el azúcar la penetre. Revolver hasta que se forme una especie de fluido color beige. Verter sobre eso 1 vaso de vino blanco a temperatura ambiente y ½ taza de harina. Revolver.

Dejar esta preparación en un lugar cálido, tapada con un repasador.

Mientras la levadura comienza a activarse en el bol tapado, disponer en otro bol (2) los  siguientes ingredientes: 2 huevos (batidos un poco) con ½ vaso de aceite de oliva, 75 gr de queso fontina rallado grueso, 50 gr de aceitunas descarozadas y cortadas,  ½ cucharada de orégano y ½ cucharadita de sal fina.

Destapar el primer bol (1) y verter en él el contenido del último bol (2), revolviendo bien. Incorporar 50 gr de nueces. Ir agregando harina, muy de poco, siempre revolviendo. Es muy importante ofrecer sólo la cantidad necesaria de harina.

Una vez que el amasijo comienza a tener aspecto de masa, verterlo sobre una mesada enharinada y amasarlo allí. Darle forma de pan y colocarla en una budinera pintada con aceite de oliva. Para la cubierta, batir 1 yema con una cucharada de leche y pintar con esto el pan. Si se desea, se le puede esparcir sobre el lomo un puñadito de queso rallado. Hacer los cortes característicos, hundiendo el cuchillo ½ cm.

Dejar levar el pan sobre las hornallas apagadas habiendo prendido el horno.

Hornearlo a temperatura más vale alta en un principio, para bajarlo luego de unos 15 minutos. Puede llevar entre unos 30 y 45 minutos de cocción según el molde, la temperatura y el horno.

_DSC0083

 


Trackback URI | RSS de comentarios

Comentario

Name (required)

Email (required)

Sitio web

Deja que tu mente hable

CAPTCHA *

  • Sobre mí
    ¡Hola!. Mi nombre es Inés Biedma. Me dedico a difundir la enorme importancia de la Alimentación en la Salud dando talleres de Cocina para todas las edades en diversos ámbitos tanto educativos y asistenciales como domésticos. En tanto Psicóloga, valoro la infinita riqueza que los vínculos afectivos aportan al desarrollo de las personas. La circulación del alimento y de la palabra son el resultado del fuego que enciende la llama de la transformación volviéndonos compañeros al compartir el pan.
  • Newsletter
  • Enlaces